El Salamanca UDS desea manifestar su más absoluto rechazo al contenido de la columna de opinión publicada por el señor Fernando Garrido bajo el título “El engendro”
La crítica forma parte del deporte y de una sociedad democrática y este Club la acepta, la respeta y convive con ella desde hace años. Lo que nunca aceptará es que un espacio de opinión se utilice para desacreditar de forma reiterada a una entidad y a todas las personas que la integran mediante afirmaciones categóricas carentes de cualquier respaldo objetivo.
Calificar al Salamanca UDS como un “engendro”, una “aberración” o una “caricatura” no constituye una crítica constructiva, un tema social ni un análisis deportivo. Da la sensación de responder más a la necesidad de exteriorizar una animadversión personal que bien podía haberse transformado en una actividad más productiva o beneficiosa para el crecimiento personal de quien la firma. Dichas afirmaciones suponen una descalificación que alcanza no solo a Manuel Lovato, también a directivos, trabajadores, jugadores, cuerpo técnico, empleados, patrocinadores y, por encima de todos ellos, a aquellos abonados y aficionados que sienten estos colores y que merecen el mismo respeto que cualquier otra institución deportiva.
Resulta especialmente llamativo que se utilice el término “engendro” para referirse a un club que representa la continuidad de una historia y de un sentimiento colectivo, manteniendo la actividad deportiva a través de su filial y sin dejar de competir en ningún momento. Una realidad presente desde hace años en el fútbol español, donde diferentes entidades han encontrado vías para preservar su identidad, sus colores y el vínculo con miles de aficionados cuando las circunstancias obligaron a afrontar nuevos escenarios. Más aún cuando esa calificación procede de una persona que desempeñó en el pasado la responsabilidad de director de comunicación de otra entidad surgida también de un proceso similar. Por ello, nos sorprende especialmente que se recurra a un término tan despectivo para definir una realidad que dicho “profesional” conoce de primera mano.
La columna afirma, además, que en este Club “no hay inversión”, “no hay estructura”, “no hay idea deportiva” o que determinadas decisiones responden a un supuesto intento de engañar a la afición. Son afirmaciones de enorme gravedad que no vienen acompañadas de un solo dato, documento o hecho que permita sostenerlas. Las opiniones son libres, los hechos deben poder acreditarse.
El Salamanca UDS mantiene una relación diaria, abierta y transparente con los medios de comunicación que quieren seguir la actualidad diaria del Club. Periodistas que acuden a los entrenamientos, contrastan la información, realizan preguntas, verifican los hechos y trasladan a sus lectores aquello que conocen de primera mano, incluso cuando sus informaciones no coinciden con la posición de la entidad. Ese es el periodismo que respetamos y valoramos: el que informa desde el conocimiento y no desde prejuicios o descalificaciones.
Precisamente por ello, aunque sabemos diferenciar perfectamente entre el trabajo de los periodistas de La Gaceta de Salamanca que cubren el día a día del Club y el de quienes firman artículos de opinión, nos sorprende y nos decepciona profundamente que uno de los medios de comunicación que acompaña diariamente al Salamanca UDS en sus entrenamientos permita que una de sus páginas se utilice para desacreditar de esta manera a la entidad. Creemos sinceramente que ello no facilita ni hace justicia al trabajo de aquellos profesionales del propio medio que sí acuden cada día a nuestros entrenamientos, buscando conocer la realidad del Club de primera mano y que ejercen su labor con el rigor y respeto que merece la profesión, independientemente de cuales sean sus preferencias personales entre los equipos de la ciudad.
El Salamanca UDS seguirá abierto a todos los medios de comunicación, seguirá respondiendo con hechos y continuará trabajando con el mismo compromiso que hasta ahora. La discrepancia es legítima y la crítica también. La descalificación sistemática por una simple necesidad de vomitar odio para rellenar una columna de opinión no lo es. Consideramos que en la sociedad actual, más aún con el alcance que nos dan las redes sociales, es importantísimo tener muy presente que incluso para opinar de algo hay que estar informado, para no caer en el error de quedar como un ignorante ante los ojos de miles de personas.
El respeto nunca debe ser incompatible con la crítica. Del mismo modo que la libertad de opinión nunca debería sustituir al rigor cuando se emiten afirmaciones que afectan al trabajo y al esfuerzo de tantas personas que forman parte y quieren al Salamanca UDS.